Suele ser el caso de quien trabaja demasiado por tener mucha responsabilidad. Le cuesta desconectar y eso afecta su vida familiar. Aquí es fundamental encontrar momentos para relajarse.

 

 

Salir a correr resulta ideal para quitarse las ocupaciones de la mente.

 

 

Tres sesiones semanales es una dosis adecuada. Por ejemplo:

 

 

*Martes a primera hora. Correr de 45 a 60 minutos sin preocuparse del ritmo, sin llegar al punto de sufrimiento que cause incomodidad. Por eso no especificamos un ritmo, ya que para unos será cinco minutos por kilómetro, para otros seis y hasta habrá que alternar correr con caminar. La clave es que sea placentero, positivo, no que por tratar de obligarse aumente el estrés.

 

 

*Jueves por la tarde. Circuito de cardio en gimnasio de la siguiente manera:

10 minutos de bici

10 minutos de remadora

10 minutos en caminadora

15 minutos en bici

15 minutos en remadora

15 minutos en caminadora

 

 

*Domingo por la mañana. Sesión de fondo, dependiendo de dónde estés o las condiciones atmosféricas. Correr suave, bici o caminar por montaña.